domingo, 30 de julio de 2017

Silencio insolente.

La época negra
De miradas sombrías,
Donde cada reseña
Eran palabras vacías.

Se transformó en la gloria
Con pausas absurdas,
De angustia notoria,
Y muchas preguntas.

Las utopías que anhelan
Mi vida perdida,
Rearman esquemas
De formas sin risas.

Tu alma se imbrinca en lo oscuro y caliente
Cuando sin mente, se oye mi fábula inerme

Es la vida que excita
Tu plácido ente,
¿se trata de logros?
¿O suerte inminente?

Vivir lo imposible,
Volviéndome gris,
O viento sublime
Que no tiene fin.

Los ojos que incitan
Complicidad en los actos
A oscuras terminan,
Rompiendo los pactos.

Creamos relatos, discursos y tratos
Donde el cuerpo no miente
Pero teme de a ratos.

El temblor, la caricia y las lágrimas
Se velan con baile, letras y ánimas .
¡No mientas, ni calles
Los versos que tramas!
¿Acaso conoces mis celos de almas?

Caes, ríes, mueres.
Eso sucede pensando el pasado.
El tiempo que crees
Jamás se ha inventado.

El silencio que anuncia
Verdades que marcan,
Sobre cada renuncia,
Lo cambios que faltan.

Te pierdes de a ratos
Cambiando las rutas
¿Será que no sientes mis caricias astutas?

No toques, ni manches
La sábana ajena
Sin dejarme que enchastre
Con arte tus penas.

Los cuerpos que crean,
Estaciones de grietas
Se miran y ríen
Por sus trampas secretas.

Una pregunta solemne
En la noche me asfixia
¿Podrás olvidar mi boca rebelde?
La respuesta no llega, me siento vacía
¡Al fin te encuentro, silencio insolente!





viernes, 21 de julio de 2017

Vacíos y sus límites

Así, como cambian los amores,
Mi piel ha cambiado de color.
La sangre circula mas rápido cuando la ausencia se vuelve compañía.
De allí nacieron los versos que una vez recito mi llanto,
y las palabras que vociferaba el silencio.
¡Cuánta luz emana de tus sombras!,
¡Cuánta falta puede hacer una pregunta!, entre esos minutos de ignorancia donde sólo se sonríe al ver un ser puro habitando el cuerpo.
Cuerpos de vida que mueren para ser amados eternamente.
Muerte para adornar la vida que se cae entre los días por la falta de presente.
¿Que es eso que llamaron presente?
¿Cómo se puede nombrar aquello donde nunca se vive?
Quizás esa palabra, como símbolo, sea la única manera de experimentarlo.
Aquí y ahora. ¿Donde es eso?
El tiempo se perdió entre los conceptos, esos que enseñaron a mirar un mundo ficcional que necesitamos llamar real.
No somos, nos forman para que dejemos de ser. Y somos en la duda que denuncia la mentira o él velo de la inconsistencia.
La fragilidad del ser se convierte en lágrimas, cuando el sueño, la irrupción, o el amor inesperado nos interpela para caer a los abismos superadores.
Vacíos: son los viajes del poeta, la magia del artista, la inspiración del que escribe. Es la casa del que vive. De aquel que muere en aquel mundo prestado en el que nos hicieron nacer.
En el vacío se renace o solo se muere. El arte o la muerte son los límites, y los matices intermedios, remiten a lo contemporáneo del origen. Casi siempre difuso, casi imperceptible, casi inalcanzable. Pero latente.
Así, como cambian los amores
Mi alma pinta un nuevo color.

lunes, 10 de julio de 2017

Huellas para ver.

¿Cuántas palabras fueron necesarias para aprender a mirar?
Siento que miro y busco las huellas aprendidas y su ausencia me despierta el frenesí del no saber.
Solo el arte enseña a mirar con otros ojos. ¿Qué es el deseo sino un invento sobre un empuje innombrable?
Los tiempos de ver suelen complejizarse en la inmediatez.
El amor revestido de una imagen ideal cae por sí mismo. No tiene apoyo. No se manifiesta en libertad.
El amor anudado a la duda constante también se estrangula e intenta 'regularse' o 'reglarse' como respuesta a lo doloroso de no poder crear.
El amor que se reinventa, logra superar las barreras culturales y esperadas por aquellas miradas cerradas que buscan lo conocido en la diversidad de la existencia.
El cuerpo tiene un final porque es un exceso eternizar las sensaciones.
Es un exceso pensarnos eternos y enmarcar las experiencias en los planos del 'para siempre'. Es una mentira.
¡Cuánto nos seduce mentirnos ante la angustia de lo real!
A propósito, el arte hace ficción mientras desmiente, permite la aceptación de lo repudiable para no elegirlo (ni repetirlo).
Recubre los dolores mientras atraviesa las heridas dejando nuevas huellas.
Y... ¿Qué es el amor, si no es un arte?

miércoles, 28 de junio de 2017

Huracanes egocéntricos.

Construyo senderos que no tienen nombre y sus formas cambian como los colores de un mandala según los deseos del pintor.
Me armo de nuevo entre los equívocos que asustan y a la vez revelan mi herencia, mi nombre y mi ser.
Le temo al futuro sólo ante la escasez de recursos para armarlo desde el presente.
Me regalo suspiros profundos pero cuasi imperceptibles en el compás posmoderno que gira a mi al rededor como un huracán.

►Hemos construido un mundo de huracanes, con sujetos en el centro de cada uno de ellos,  que no pueden hablarse entre sí, porque no hay voz que se escuche entre tanto ruido. Nos perdemos entre vientos y nos encontramos en sueños, en lejanos momentos de sensibilidad, y en miradas que apaciguan cualquier dolor latiendo en el pecho.
Es amargo pensar en la nada que nos rodea y nos amenaza con borrarnos.
Somos huellas en un mundo de preguntas.
Vivimos para construir un recuerdo para alguien. Un recuerdo que saque sonrisas que haga llorar de felicidad.
Pero entre los días en que nos cruzamos, no paramos de hacer silencio, se nos traba la palabra creadora, nos inhibe la razón.
"Te amo pero no tanto como para escucharte"...
"Me importa tu existencia pero no tanto como para convertirme en aplausos"...
Son frases del orgullo popular que se respira con tan solo abrir las ventanas (¿las virtuales?, ¿las que viven en redes sociales?, ¿las múltiples opciones que están para ofrecernos inercia voluntaria con tan solo un clic?).
Susurros que aplastan los viajes simbólicos que solo se viven a través de los cuerpos que pueden resonar entre sí. Cuerpos que causan un antes y un después. Cuerpos del acto.
La vida es el pasaje hacia lo que quieras ser para encontrarte de nuevo.
Vivir es aprender a morir un poco entre los cambios, los amores, y las elecciones que definen los "ahora".
"El pasado siempre fue mejor" es la ficción espectacular (y especular) que nos inventamos para dejar de hacer (y pensar) el futuro. Porque soportar la angustia de ver que los ideales se rompen,parece ser insoportable al punto tal de que es mejor romper(nos) los planes, los papeles y las historias de aventura, para reproducir lo que una masa pudo dictar como "normal", ansiando quizás los atisbos de felicidad que se le caen a los momentos espontáneos, esos que vivimos sin querer y con un margen reducido para sentir porque encontrarnos con lo que deseamos nos llena de terror.
Nos volvemos mendigos de la nada y nos vaciamos de deseo para que alguien nos convoque y nos aloje donde nunca quisimos estar. Y cuando abrimos los ojos, suele ser demasiado tarde, porque éstos solo quieren cerrarse y no mirar nunca jamás.

Ojala puedas sentir tu vibración cuando amas sin la espera de ocupar el lugar del centro. Porque el único centro que nos vacía es el ojo negro del huracán, aquel que nos deja sin bordes ni envolturas y nos aleja de ese otro que alguna vez pudimos amar. Ese huracán se llama ego◄


jueves, 15 de junio de 2017

Amor limitado. ♥✋

La liberación sublime se da en la fuerza del acto. Aquella instancia que demarca un antes y un después.
La solitaria vida da miedo cuando no estamos dispuestos a vivir el arte de tomar distancia. Contemplar y apreciar la inmensidad que existe entre los cuerpos permite amar. Amar con límites.
"¿Límites? ¡Pues así no se puede amar!"
Esas voces corren por los pasillos conocidos a los cuartos cercanos de colores siempre grises.
Los límites demarcan las pausas y el ritmo de las caricias entre los cuerpos. Aquellas emitidas con palabras y con la gestualidad mas arcaica que genera el romance como ficción. La ley que delimita un encuentro y que prohíbe o convoca la acción, permite el placer que da él invento de intercambiar sensaciones.
El amor entre los límites del tu y yo que somos juntos pero no dejamos de ser con causas disímiles.
Aceptar que la causa u orígen de nuestro ser habla idiomas distintos permite vencer la primacía ficcional del "somos uno" que desencausa la causa que opera como energía vital, convirtiéndola tal vez en instancia perdida que lo que pierde es la vida.
Somos en los besos, "los imposibles" que quisimos vivir y que nunca podremos tener.
Somos en las miradas que nos prestan nuevas imágenes de nosotros para interpelar nuestras estructuras.
Somos en los actos que con el cuerpo deseamos y con amor realizamos para simbolizar lo que nunca nos podremos decir.
Somos la noche tibia cuando el mundo se vuelve al fin lo que pensamos porque ya no estamos solos, pero disfrutamos la soledad.
Somos en la aventura de elegirnos aun sabiendo que alguna vez llegara la instancia del adiós que tiene como incógnita si es solo un paso o un "nunca más".

sábado, 3 de junio de 2017

.Artefactos sin arte.

Cuando el alma se pierde todo lo que rodea al cuerpo parece carecer de sentido.
Pero el vacío ¿conduce hacia algún rincón que nos causa dolor?
Quizás antes, allí mismo, había sonrisas que dejaron de ser gratuitas.
En ese intento de comprar "lo feliz", pagamos con nuestro cuerpo, con nuestra fé y con las palabras.
Después del costo, muchas veces conseguimos pequeños momentos de gloria, sin mucha luz.
La gloria que queremos comprar en esta vida mercantilizada, suponemos que se encuentra en un podio inalcanzable,
Planificamos así, mil formas de matarnos y consumir nuestras energías para alcanzar la ansiada garantía de plenitud. Alcanzar ese "Bien" que unos pocos consiguieron dejando inactiva su esencia, para venderla al mejor postor.
Que bueno es entonces que algo nos duela de vez en cuando para recordar un poco que hay cuestiones que salen del círculo comercial. 
Aprendemos que el "costo-beneficio" un millón de veces deja de implicar dinero.
Duele pensar nuestras vidas anestesiadas por los discursos imperantes. Lo utilitario se desplaza por las sendas del recorrido y las decisiones que las moldean.
 El tiempo (que rige hoy), si no es útil se vuelve en contra. Nos perdemos. Nos sentimos por fuera de una realidad, solo por desprendernos de momento, de la absurda fantasía al servicio de la repetición de símbolos prestados y aplastados que ni siquiera nos conmueven.
¿Cuál fue tu ultima elección? de esas con las que uno hace metáforas. Esas que anudan el alma a lo que llamamos vida. 
Ahí no hay dinero que valga. El dinero no crea; sólo circula.

Se nos caen las imágenes de fortaleza cuando recordamos lo humano que es equivocarnos. Y hoy,  nuestros errores son condenados por los defensores de la perfecta farsa posmoderna donde parecemos artefactos desabastecidos del sentir, de una esencia o de nuestro ser mas profundo.


Quizás nos convertimos en esas imágenes vacías, en dos dimensiones.
 Nos falta una dimensión mas para entender que portamos sentimientos para conmover los lazos y encontrarnos de nuevo en las miradas.


Nos miramos y escuchamos mediatizados por los inventos tecnológicos que nos acercan si primero hemos tomado distancia.

He muerto luego de reconocer mi ausencia en la red vital que me alojaba. Ausencia por exceso de presencia. Ausencia por ego-necesidad. Ausencia que necesitaba. Y así morí junto con mis sueños de completud, unidad y soledad.


Volví a nacer en el contacto; escuchando las voces que siempre clamaron por atención. La que no supe identificar mientras clamaba por la mía.
Revestía la salud de incoherencias para escenificar la falta de encuentros con amor.

El amor hace ceder un poco de vida a quien se merece la mirada y los sueños concretados en palabras que construyen nuevas formas de vivir.

Dónde falta ese amor, recuerdo la muerte y entonces... aprendo a crearlo.
   
Resultado de imagen para sin vida

jueves, 25 de mayo de 2017

La puerta abierta del Caos.

¿Cuándo se está listo para él cambio?
Nunca y siempre.
Siempre, porque nacimos para cambiar y nunca, porque el miedo nos inunda ante el registro de la perdida y de las mutaciones.
Registro que nos lleva hacia la pregunta que engloba al resto de interrogantes ¿Hasta cuándo?
La vida es finita. Y saberlo nos tortura, nos arroja a la difícil tarea de aprender como sostenernos en el deseo.
¿De que está hecho el deseo?
Quizás de las palabras que nos han regalado la existencia.
Esas, que al atravesarnos dejaron huellas.
Palabras de amor o palabras que duelen.
Las mismas se esconden en el hueco de nuestros absurdos.
Irremediable causa perdida pero siempre buscada, que se proyecta por segundos en esos momentos en los que llegamos a dudar si la magia existe.
La magia. Que gran cosa. ¿Cuánto mas iremos a inventar para sentirnos completos?
La unidad es una representación efímera que conforma un fantasma con temor a la falta.
Hablamos, miramos y oímos un mundo en caos con su velo de civilización.
Las guerras comienzan en el pensamiento y este empuja los cuerpos a una revolución.
 La muerte impacta la sensibilidad de aquellos débiles que no supieron unirse en contra de aquellos poderes que arrasan, que torturan y que silencian.
Entonces, se nos escapan las lagrimas y nos aprieta el pecho de tan solo sentir que alguna vez podemos dejarnos, así como dejamos a los otros, Aquellos que mueren lentamente en el olvido de lo cotidiano.
 Así, construimos la posibilidad de irnos del "nos" del "ser" y del "aquí".
El llanto solo brota del alma que no encuentra palabras para mostrarse viva, porque las escenas fugaces del fin nos atormenta con preguntas que no queremos responder con sin-saberes.
Miramos las cosas en su entretejido secuencial de encuentros, con besos, caricias, miradas intensas y sonidos extraños, que se codifican para simular la comprensión sobre lo que a todos nos angustia: ¿Qué sucede detrás de los cuerpos hablantes? ¿Qué intento sostener mientras me alejo del presente que nunca puedo alcanzar?
Los cuerpos transmutan según las capas de tiempos lógicos que hemos creado. Tiempos de ver, de comprender y de concluir.
Espirales temporales que configuran un saber propio. Saber que ocultamos por temor de que, al revelarlo, deje de ser nuestro. Sin dudas olvidamos siempre cuestionarnos si alguna vez... "¿algo fue plenamente "mio"?".
Y otra vez registramos el caos. La puerta está abierta. Quien espera es el arte.
"Que el arte te muestre la vida". C.M.


lunes, 8 de mayo de 2017

Palabras y su esencia: tocar el cuerpo

Movimientos de apertura.
Una palabra puede remitir al mundo vacío de exploraciones y cubierto de ficciones.
Una palabra que toca el cuerpo y le permite el llanto, la risa, sentir lo real.
¿Pero qué escuchamos cuando ésta llega a nosotros?
En esa instancia la hemos transformado.
Ya no quiere decir solamente un sentido sino que remite a múltiples sentires.
El alma se moviliza desde el lenguaje.
Ese que un día configuro el cuerpo y le puso un nombre. Dándole vida a la carne con la imperiosa caricia del deseo.
Y así fue que el tiempo ha quedado a un lado, porque aquello que habita los cuerpos no sigue su lógica.
Los amores y los duelos atravesaran la historia e inventarán un tiempo nuevo.
Esos que, paralelos a lo cotidiano, se asoman para relatarnos que los hábitos y rutinas que tanto nos sujetan no callan la voz que se quiebra para ser vista.
La pregunta por aquello que mueve o que quizás paraliza, abre un espacio. Brecha subjetiva que no viene a mentir sino a revelar.
Las máscaras se vuelven transparentes ante el empuje de lo sombrío que lucha por hacerse ver.


domingo, 30 de abril de 2017

Suicidio Social

La realidad se compone de manera subversiva. Irrumpe sobre lo real y se configura en un entramado, una mezcla de sentidos.
El golpe que impulsa al vacío viene ante la irrupción de lo real. Justo en el instante en el que aquello primitivo toma al sujeto, a la sociedad o al fragmento de seres y desgarra  las conformaciones sublimadas, hechas de renuncias en pos de beneficios colectivos.
La violencia del odio, la envidia, o el maltrato se esconden detrás de los actos cotidianos que se naturalizan detrás de una certeza irrenunciable.
El sometimiento de las voces imperantes logran un borramiento de susurros que intentan hablar para enfrentar la masa. Para vencer las ataduras de aquellos acuerdos implícitos con el feroz mandato epocal.
Robar, matar, violar, silenciar, acosar, abusar, exceder, dañar, dejar de amar. Son las causas del retorno del vacío. Son el vacío escondido detrás de las causas. Son versiones del abismo donde se precipitan la creatividad y el arte.
Y aquellos que sienten el miedo corriendo por cada órgano son las victimas de lo indecible, y de la muerte, aun cuando aun perduran las palpitaciones y la respiración.
¿Hasta donde va a llegar nuestra inacción? Hasta que en el juego de poder, recuperemos ese que nos pertenece. El que con caridad, subastamos por un poco de inclusión.
Sin decisión todo sujeto, se sujeta mas al amo.
Esa penumbra interior que hace temblar los cuerpos, haciéndolos llorar, desconocer los porqués y quedar en silencio, es la angustia, aquel motor que no dejamos arrancar para inyectarnos sonrisas rotas que hablaran de muertes silenciadas.
El acto heroico que salva la tierra es el ideal construido por diversos mitos. No intento abogar por su consecución. Solo intento interrogar lo que nos hacen, lo que nos dicen los Decires supremos que hoy recorren nuestro ser. Aquellos que nos hace contemplar las cosas en particulares perspectivas.
Ante el robo de la vida es preciso, robar la injusticia a aquel que intenta quedar impune. Logrando subjetivar lo que se fracturo con el abuso de poder, con la violencia del débil, con la alegría del perverso puesta a favor del dolor.
El contraataque siempre sera un símbolo que constituya una metáfora justo allí donde ardía el fuego mortificante del suicidio social, aquel configurado por goces que matan a una nación, a las tierras y a lo hondo del alma humana.
Sin creer que existe un cambio, vendemos la fe por la obediencia ante el "Dios negro" que solo intenta quitarnos las causas para elegir en que creer.




domingo, 23 de abril de 2017

Acto puro.

Cuanta confusión con respecto a los actos.
Actuar es una decisión, pero pocas veces se encuentra libre de ataduras.
Ataduras al pasado, uno que no ha sido historizado y se repite en forma brusca, casi mágica, en los días.
...un momento...
¿Es un logro estar aquí o fue una consecuencia de saltos repetitivos que desafían el tiempo?
¿Es casual o es causal?
Aún en la incertidumbre, es necesario el acto puro. Que remite a un "mas allá" de los fantasmas que sueñan y piensan.
El acto puro es la invención. El comprender que todos los elementos de una pintura se aprecian en su particularidad. Esos elementos son los que recubren la unidad y lo indiferenciado con la distinción de lo nuevo, lo singular, aquello que perdura solo si confronta a lo real.
No hay nada nuevo en tu ausencia cavilante. En la lejanía de la fantasía que describe deseos, esos mismos que no pueden realizarse sino en sueños.
Acto puro es en si mismo un reencuentro con la vida que siempre es nueva aunque inventamos el modo de que parezca siempre igual, sistematizando elementos para que las horas sean las cárceles que tememos abandonar.
Acto puro es realizar lo que las palabras poco pueden contornear aquellos huecos que han roto ese interior desconocido pero siempre parlanchín.
Sin efecto me han dejado, los amores que se caen del deseo de realizar. O realizando en otros tiempos los deseos de los que solíamos hablar.
El efecto siempre vuelve gracias al sueño hecho acto revestido de palabra hecha verdad.

martes, 11 de abril de 2017

Vuelta sobre sí.

Detrás de una duda -y junto con su revolución- existe la libertad del Ser.
Impulso intempestivo que orienta a la novedad.
¿La finitud humana se inmortaliza?
La muerte es un irremediable acontecer para los seres habitantes de esta Tierra. Pero... ¿Cómo opera el tiempo a través de ella? Pareciera no tener sentido pensar siquiera en esta cuestión.
Romper la lógica tradicional implica un contrasentido.
Si desconocemos la posibilidad de un tiempo fuera de la vida ¿como es posible identificar que siempre hemos vivido?
Para mayor claridad ¿qué de nuestro tiempo nos certifica la vida?
Quizás la repuesta sea nuestra condición de humanidad que, percibe solo las versiones animadas que habitan un espacio, y entierra los finales tras el velo de un ritual.
Existir y vivir son un complemento que vela lo real, aquel impulso, hacia -muchas veces- una instancia límite. Empuje a un más allá de la regla, habitualmente llamado exceso.
Un "sin mas" que provoca angustia:
Sin más decir...
Sin más amar...
Sin más vivir...
Reproducciones, vacíos y pérdida.
Esto nos remite a una reflexión fundamental ¿Cuantas modalidades de vida atraviesan la existencia?
¿Que advertimos en nuestro actuar y que olvidamos?
Las molestias o incomodidades que generan las diferencias, los espacios, las pausas y discontinuidades, nos remiten a un estereotipado ordenamiento de lo social en lo interior. Sistema que nos hace hablar antes de que nos interroguemos acerca de lo que decimos,
Interrogarse. No hay naturaleza en ello. Observar con asombro, o escuchar con atención es algo que parece surgir ante lo extraño, pero cuestionarse, es un salto en la razón. Es abrir una brecha en donde se crea la duda por aquello que captamos en el entorno. Es conectarse con la novedad, y no de forma pasiva.
Sin embargo, me remito a una inquietud: ¿Quien habrá inventado la primer pregunta?
Quizás aquel que escucho el ruido detrás del orden lingüístico, quizás aquel que se distanció de su actualidad para inspeccionar lo extraño que es pensar, siendo que pensamos casi sin consentir esas voces que nos hablan desde las profundidades cercanas que nos habitan,
Pensar es conocer, si logramos escuchar la "voz núcleo" que origina lo que conocemos como ideas.



lunes, 3 de abril de 2017

Preguntas y metáforas

El conocimiento se halla agazapado entre las manifiestas intenciones de saber o explorar aquello sin nombre, y la pregunta.
Deseo e interrogantes.
Saber, sin embargo, no implica solo nombrar, sino transformar "sujeciones".
Los postulados que no remiten a la duda, abren camino a la contemplación de un sujeto.Entrampado o sujetado por la historia que le dió forma. Estos "saberes ciertos" -por su aspecto de certezas- invitan a la reflexión del filósofo y del poeta a emprender su viaje creativo. Lleno de preguntas y metáforas.
Es por ello que el tiempo es tambien sujeto. Remite siempre a un orden y a un convenio para estipular modos de humanidad.
Y detrás de ello ¿que? Lo abstracto (y por ello contemporáneo) de la existencia que solo puede simbolizarse en producciones subjetivas. De sociedades sujetas a leyes, sujetas a principios, sujetos al origen, sujeto a la vida misma que interpela desde lo real a lo establecido por "sentidos y verdades" que conforman (y esconden) una historia particular, la cual cada tanto se revela en la invención.
¿Que es crear sino revelar la historia? Foucault lo sabía explicitar quizás mejor, cuando hablaba del esfuerzo arqueológico de conocer el orden que habita a las palabras y las cosas.
Hoy, tras capas de historia y evoluciones epistemológicas y artísticas, seguimos transitando sobre nuevos desafíos que remiten a lo arcaico del hombre, no como concepto, sino como ser. Siempre en búsqueda de lo que no comprende, contradictorio por ser un fenómeno que sorprende a la ciencia y trasciende las experiencia. ¿Qué es el hombre en si mismo? ¿Qué era antes de nombrarse como tal?
Quizás solo desde la heterotopía podamos responder sobre nuestras raíces. El problema radica cuando dejamos de indagarlas.









martes, 28 de marzo de 2017

Caminar...

Un paso hacia adelante...
Y la mirada temerosa se pregunta por la ausencia.
Sin dudarlo, es un reflejo del vacío que rebota en lo interior.
Un paso hacia adelante...
Y la respiración toma un ritmo diferente, ese que entre cortándose, señala un lugar nuevo.
Un paso mas..
El mundo sigue y cambia pero el amor por lo invisible sigue intacto y al fin puede crecer.
Un paso de deseo, con fe y coraje...
Irremediable durante la noche pero cargado de sentidos que intentan sorprender.
Un paso mas hacia lo lejos...
El miedo se vuelve nostalgia y las razones del trayecto se vuelve causa para el retorno.
Una pausa y un silencio...
Permiten comprender que la distancia es necesaria y que el encuentro entre el pasado y lo actual convergen en lo contemporáneo.
Un camino por vivir..
Con valentía y con la única certeza de que él mañana tiene caducidad y solo se puede emprender las oportunidades mientras perduran ante los sentidos. Mientras las risas se escuchen, las miradas convoquen y los besos se sientan.