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domingo, 24 de septiembre de 2017

Tiempo para Ser. Interpelados.

Entre las alas de las oportunidades se esconde un orden ininterrumpido de la alteridad que se anida en una dimensión esencial, constitutiva. La misma no se puede representar sino a través de las manifestaciones equívocas, espontáneas o sin dominio consciente.
Furcios del ser.
La "no respuesta" no es equivalente al silencio. En la ausencia de voz, se agrieta un lazo que buscará signos para persistir. El silencio por el contrario, casi siempre remite a otras voces, que requieren ser oídas para que no lleguen a convertirse en materia prima, productora de “identidades en masa”.
El encuentro entre lo inesperado y lo convocado, envuelve una escena oscura con las luces del placer.
La noche, sin astros ni lunas no seria vista, por el temor a lo unánime entre la oscuridad y el ser. 
Este vacío existencial que nos aloja y nos reúne en un planeta de ficciones nos otorga sensaciones de libertad en la plenitud carcelaria de la ignorancia.
Nos une el no-saber. Si cambian las épocas, no es por la cercanía a la verdad absoluta (ideal dopaminérgico de las masas y la ciencia). Cambian desde la ignorancia, que multiplica sus maneras de nombrar los emergentes que captan nuestros sentidos. Aquellos objetos que sin nombre llevan al hombre al vacío, y que al ser nombrados lo llevan a la creencia de dominio y afán de poder.
De hecho ¿Emergen? ¿De dónde? O ¿desde cuándo?
Existir es danzar hacia la muerte con la esperanza de seguir viviendo.
Los cuerpos siguen, se siguen y cuando miran atrás, quizás se reconocen.
Allí donde una mirada saca sonrisas, el mundo deja de llamarse como tal, nace una metáfora, la muerte se resignifica y se vuelve imposible, se crea la ficción mas penetrante, el amor.
“El amor no muere” dice la nostalgia terrenal que sabe de la imposibilidad de lo eterno, pero se sostiene olvidando ese saber.
Los entretejidos sociales sostenidos en el tiempo son la proyección de ideales que inventan una danza y un registro para vivir.
De momento, aparecen nuevos ojos, nuevos cuerpos, nuevas voces y las respuestas son interrogantes, la duda se vuelve un medio para transitar los días y los nombres se resignifican. Nacen expresiones de vida que hacen infinito el instante de conexión. El tiempo vuelve a ser interpelado.


jueves, 15 de junio de 2017

Amor limitado. ♥✋

La liberación sublime se da en la fuerza del acto. Aquella instancia que demarca un antes y un después.
La solitaria vida da miedo cuando no estamos dispuestos a vivir el arte de tomar distancia. Contemplar y apreciar la inmensidad que existe entre los cuerpos permite amar. Amar con límites.
"¿Límites? ¡Pues así no se puede amar!"
Esas voces corren por los pasillos conocidos a los cuartos cercanos de colores siempre grises.
Los límites demarcan las pausas y el ritmo de las caricias entre los cuerpos. Aquellas emitidas con palabras y con la gestualidad mas arcaica que genera el romance como ficción. La ley que delimita un encuentro y que prohíbe o convoca la acción, permite el placer que da él invento de intercambiar sensaciones.
El amor entre los límites del tu y yo que somos juntos pero no dejamos de ser con causas disímiles.
Aceptar que la causa u orígen de nuestro ser habla idiomas distintos permite vencer la primacía ficcional del "somos uno" que desencausa la causa que opera como energía vital, convirtiéndola tal vez en instancia perdida que lo que pierde es la vida.
Somos en los besos, "los imposibles" que quisimos vivir y que nunca podremos tener.
Somos en las miradas que nos prestan nuevas imágenes de nosotros para interpelar nuestras estructuras.
Somos en los actos que con el cuerpo deseamos y con amor realizamos para simbolizar lo que nunca nos podremos decir.
Somos la noche tibia cuando el mundo se vuelve al fin lo que pensamos porque ya no estamos solos, pero disfrutamos la soledad.
Somos en la aventura de elegirnos aun sabiendo que alguna vez llegara la instancia del adiós que tiene como incógnita si es solo un paso o un "nunca más".

sábado, 4 de febrero de 2017

Del "uno a uno" al amor


"Déjame que el enlace de dos almas fieles
No admita impedimentos.
No es amor el amor
Que cambia cuando un cambio encuentra,
O que se adapta con el distanciamiento a distanciarse.
¡Oh, no!, es un faro eternamente fijo
que desafía a las tempestades sin nunca estremecerse;
es la estrella para todo barco sin rumbo,
cuya valía se desconoce, aun tomando su altura.
No es amor bufón del Tiempo, aunque los rosados labios
Y mejillas corva guadaña sigan:
El amor no varía con sus breves horas y semanas,
Sino que se afianza incluso hasta en el borde del abismo.
Si esto es erróneo y se me puede probar,
Yo nunca nada escribí, ni nadie nunca amó" (William Shakespeare)

Nacemos y morimos solos... Viejo refrán.
Pero ¿a dónde se escapó la vida que le falta a ese verso?
Vivimos atravesados por un sin fin de soledades. Que solas no pueden porque nacimos para atravesarnos. O lo que los atraviesa nos señala formas de "nacer"
Soledad para contemplar...
...Compañía para construir, para dejar ir los los viejos mitos construyendo nuevos.
El Ser es la luz proyectada de diversas maneras a través de cada persona que nos toca el corazón y nos compaete un poco de historia.
Somos un pasado potencial y ¿Qué es lo que hacemos con eso?

Vivir, de momento, se vuelve un fugaz "darse cuenta" de que aunque partimos, nunca llegamos del todo.
Donde hoy sentimos, mañana hay transformación

La fuerza del alma no tiene fin.
Pero la vida en soledad es un viaje inexplorado.
Los nuevos mundos nos hablan con señales individualizadas, el "uno a uno" se refleja mucho en nuestras calles.
¿Donde quedaron las miradas cómplices y los abrazos profundos? No muy lejos para aquellos que al pensar en el amor sienten calor en su sangre.
La vida es encontrarse a través del encuentro con otros. Sin aferrarse a los cuerpos que solo son llaves para conocer.

Del otro lado de la vida ... No hay otro lado mas que el hoy.
Y si vivir es amar, el amor no cambia con la vida sino que es posible vivir de muchas formas el amor.




jueves, 29 de diciembre de 2016

Amor

Los humanos y el mundo del deseo
¿Qué es el deseo?
Quiero pensarlo como algo que va más allá de los anhelos de posesión y soberanía. Lacan supo explicar su teoría diferenciando el deseo de la necesidad. 
Las necesidades que portamos pueden ser satisfechas, pero no ocurre lo mismo con el deseo. Este último se produce por y al rededor de una falta, con lo cual, cualquier sujeto que se proponga alcanzar el límite máximo del deseo, se enfrentará a resultados muy disímiles:
 o fallará en el intento o perderá por completo su sano juicio.
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Parto desde aquí para pensarme, para pensar la condición existencial de 'desear para vivir' y por lo tanto relacionarnos con lo ausente para aspirar a Ser.
Es preciso abstraerme de mi sustancia material para penetrar en lo impensable de mi propia vida. 
Estoy comenzando a comprender aquella conceptualización referente al Deseo que lo plantea como una fuente de energía que no siempre se visibiliza y que, por momentos, se vuelve una consecuente búsqueda de incógnitas en la cual nos esforzamos por encontrarle sentido y orientación. 
Volviendo  a Lacan puedo decir que esto tiene su orígen en que nuestro Deseo se erige en el campo de un Otro, (el inconsciente) un otro que nos imprime el deseo y nos erogeniza. Asi es como desear se convierte en un producto/proceso social.
Entonces... los deseos que creemos propios ¿realmente lo son?. 
Los deseos se vuelven propios cuando nos animamos a comprender y aceptar su orígen mítico, permitiendo que afloren posibilidades de acción innovadoras y revolucionarias en el campo de lo cotidiano y "consciente". 
Tomar decisiones ante la falta, implica una transmutación de esta energía que emana de la fuente deseante inscripta en nosoros e inmutable hasta nuestra muerte.
Ahora, si el deseo viene del otro ¿quien elige?
¿quien habita los "pensares" y "sentires" que creemos plenamente nuestros?
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Me interesaría hablar del amor..
¿Cómo sabemos cuando amamamos?¿Quién nos enseña a hacerlo alguna vez?
 Si al nacer, cuando tan frágiles somos, aprendemos primero a recibir el amor de aquellos "Otros", los habitantes inconscientes. Aprendemos primero a ser amados y amar es percibido dolorosamente como renuncias, a las egocéntricas formas de supervivencia.
"Amar duele" dicen por ahí.. ¿y si pensaramos que "Amar es un duelo"? 
Un duelo: bordear el hueco de dar(nos) desde lo que no tenemos, crear e inventarnos todo el tiempo, lanzando y re-lanzando el deseo hacia donde pensamos que se emitirá un retorno, casi como un juego en el que seducir implica el riesgo de vaciarnos, pero conlleva la ilusión de la unidad con aquello que alguna vez, perdimos.
¿Qué hay de nuevo en mis palabras si todo lo que plasmo puede hallarse entre los escritos psicoanalíticos que tanto amo explorar?
La novedad radica en que mientras escribo, me gusta pensar que alguien más puede sentir entre las palabras una sensación calurosa de reconocimiento. Si. El amor, de hecho, también implica un reconocimiento, constante, de aquel Ser que elegimos casi sin saber porqué y que, aunque este revestido de idealizaciones, puede siempre sorprendernos, si estams abiertos a encontrar algo mas allá de lo imaginario.
Si nos permitimos fantasear y a la vez admirar a un Ser distinto del que imaginamos podemos inventar un lazo mítico, un lazo simbólico, un lazo de amor.
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El malentendido surge entre lenguas distintas. Y, como Seres habitados por el Deseo de "habitantes inconscientes" muy particulares para cada sujeto, aprendemos lenguas distintas, la hablamos de manera diferente y nos entendemos solo a través de los "cuasi acuerdos" en donde aunque no- todo-se-explica, algo se anuda y cobra sentido.
Mis palabras se escriben con una infinidad de representaciones que nos serán las mismas a las que surgen al ser leídas.

Ese juego en el que intentamos unirnos, inventando claridad circunstancial para "entendernos" y tolerar nuestras distancias, es el amor.

El amor nos otorga un derecho y un deber. 
El derecho de Buscar y el Deber de Crear.