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Entradas

Silencio insolente.

La época negra
De miradas sombrías,
Donde cada reseña
Eran palabras vacías.

Se transformó en la gloria
Con pausas absurdas,
De angustia notoria,
Y muchas preguntas.

Las utopías que anhelan
Mi vida perdida,
Rearman esquemas
De formas sin risas.

Tu alma se imbrinca en lo oscuro y caliente
Cuando sin mente, se oye mi fábula inerme

Es la vida que excita
Tu plácido ente,
¿se trata de logros?
¿O suerte inminente?

Vivir lo imposible,
Volviéndome gris,
O viento sublime
Que no tiene fin.

Los ojos que incitan
Complicidad en los actos
A oscuras terminan,
Rompiendo los pactos.

Creamos relatos, discursos y tratos
Donde el cuerpo no miente
Pero teme de a ratos.

El temblor, la caricia y las lágrimas
Se velan con baile, letras y ánimas .
¡No mientas, ni calles
Los versos que tramas!
¿Acaso conoces mis celos de almas?

Caes, ríes, mueres.
Eso sucede pensando el pasado.
El tiempo que crees
Jamás se ha inventado.

El silencio que anuncia
Verdades que marcan,
Sobre cada renuncia,
Lo cambios que faltan.

Te…
Entradas recientes

Vacíos y sus límites

Así, como cambian los amores,
Mi piel ha cambiado de color.
La sangre circula mas rápido cuando la ausencia se vuelve compañía.
De allí nacieron los versos que una vez recito mi llanto,
y las palabras que vociferaba el silencio.
¡Cuánta luz emana de tus sombras!,
¡Cuánta falta puede hacer una pregunta!, entre esos minutos de ignorancia donde sólo se sonríe al ver un ser puro habitando el cuerpo.
Cuerpos de vida que mueren para ser amados eternamente.
Muerte para adornar la vida que se cae entre los días por la falta de presente.
¿Que es eso que llamaron presente?
¿Cómo se puede nombrar aquello donde nunca se vive?
Quizás esa palabra, como símbolo, sea la única manera de experimentarlo.
Aquí y ahora. ¿Donde es eso?
El tiempo se perdió entre los conceptos, esos que enseñaron a mirar un mundo ficcional que necesitamos llamar real.
No somos, nos forman para que dejemos de ser. Y somos en la duda que denuncia la mentira o él velo de la inconsistencia.
La fragilidad del ser se convierte e…

Huellas para ver.

¿Cuántas palabras fueron necesarias para aprender a mirar?
Siento que miro y busco las huellas aprendidas y su ausencia me despierta el frenesí del no saber.
Solo el arte enseña a mirar con otros ojos. ¿Qué es el deseo sino un invento sobre un empuje innombrable?
Los tiempos de ver suelen complejizarse en la inmediatez.
El amor revestido de una imagen ideal cae por sí mismo. No tiene apoyo. No se manifiesta en libertad.
El amor anudado a la duda constante también se estrangula e intenta 'regularse' o 'reglarse' como respuesta a lo doloroso de no poder crear.
El amor que se reinventa, logra superar las barreras culturales y esperadas por aquellas miradas cerradas que buscan lo conocido en la diversidad de la existencia.
El cuerpo tiene un final porque es un exceso eternizar las sensaciones.
Es un exceso pensarnos eternos y enmarcar las experiencias en los planos del 'para siempre'. Es una mentira.
¡Cuánto nos seduce mentirnos ante la angustia de lo real!
A p…

Huracanes egocéntricos.

Construyo senderos que no tienen nombre y sus formas cambian como los colores de un mandala según los deseos del pintor.
Me armo de nuevo entre los equívocos que asustan y a la vez revelan mi herencia, mi nombre y mi ser.
Le temo al futuro sólo ante la escasez de recursos para armarlo desde el presente.
Me regalo suspiros profundos pero cuasi imperceptibles en el compás posmoderno que gira a mi al rededor como un huracán.

►Hemos construido un mundo de huracanes, con sujetos en el centro de cada uno de ellos,  que no pueden hablarse entre sí, porque no hay voz que se escuche entre tanto ruido. Nos perdemos entre vientos y nos encontramos en sueños, en lejanos momentos de sensibilidad, y en miradas que apaciguan cualquier dolor latiendo en el pecho.
Es amargo pensar en la nada que nos rodea y nos amenaza con borrarnos.
Somos huellas en un mundo de preguntas.
Vivimos para construir un recuerdo para alguien. Un recuerdo que saque sonrisas que haga llorar de felicidad.
Pero entre los días…

Amor limitado. ♥✋

La liberación sublime se da en la fuerza del acto. Aquella instancia que demarca un antes y un después.
La solitaria vida da miedo cuando no estamos dispuestos a vivir el arte de tomar distancia. Contemplar y apreciar la inmensidad que existe entre los cuerpos permite amar. Amar con límites.
"¿Límites? ¡Pues así no se puede amar!"
Esas voces corren por los pasillos conocidos a los cuartos cercanos de colores siempre grises.
Los límites demarcan las pausas y el ritmo de las caricias entre los cuerpos. Aquellas emitidas con palabras y con la gestualidad mas arcaica que genera el romance como ficción. La ley que delimita un encuentro y que prohíbe o convoca la acción, permite el placer que da él invento de intercambiar sensaciones.
El amor entre los límites del tu y yo que somos juntos pero no dejamos de ser con causas disímiles.
Aceptar que la causa u orígen de nuestro ser habla idiomas distintos permite vencer la primacía ficcional del "somos uno" que desencausa la…

.Artefactos sin arte.

Cuando el alma se pierde todo lo que rodea al cuerpo parece carecer de sentido.
Pero el vacío ¿conduce hacia algún rincón que nos causa dolor? Quizás antes, allí mismo, había sonrisas que dejaron de ser gratuitas. En ese intento de comprar "lo feliz", pagamos con nuestro cuerpo, con nuestra fé y con las palabras. Después del costo, muchas veces conseguimos pequeños momentos de gloria, sin mucha luz. La gloria que queremos comprar en esta vida mercantilizada, suponemos que se encuentra en un podio inalcanzable, Planificamos así, mil formas de matarnos y consumir nuestras energías para alcanzar la ansiada garantía de plenitud. Alcanzar ese "Bien" que unos pocos consiguieron dejando inactiva su esencia, para venderla al mejor postor. Que bueno es entonces que algo nos duela de vez en cuando para recordar un poco que hay cuestiones que salen del círculo comercial.  Aprendemos que el "costo-beneficio" un millón de veces deja de implicar dinero. Duele pensar n…

La puerta abierta del Caos.

¿Cuándo se está listo para él cambio?
Nunca y siempre.
Siempre, porque nacimos para cambiar y nunca, porque el miedo nos inunda ante el registro de la perdida y de las mutaciones.
Registro que nos lleva hacia la pregunta que engloba al resto de interrogantes ¿Hasta cuándo?
La vida es finita. Y saberlo nos tortura, nos arroja a la difícil tarea de aprender como sostenernos en el deseo.
¿De que está hecho el deseo?
Quizás de las palabras que nos han regalado la existencia.
Esas, que al atravesarnos dejaron huellas.
Palabras de amor o palabras que duelen.
Las mismas se esconden en el hueco de nuestros absurdos.
Irremediable causa perdida pero siempre buscada, que se proyecta por segundos en esos momentos en los que llegamos a dudar si la magia existe.
La magia. Que gran cosa. ¿Cuánto mas iremos a inventar para sentirnos completos?
La unidad es una representación efímera que conforma un fantasma con temor a la falta.
Hablamos, miramos y oímos un mundo en caos con su velo de civilización.